Jarabacoa, R.D. – Llega uno de los eventos más esperados del año: el Festival de las Flores 2025, una celebración que fusiona la riqueza natural de Jarabacoa con la creatividad, la música y el orgullo cultural de todo un país. La cita es del jueves 19 al domingo 22 de junio en el espectacular Parque Ecológico La Confluencia, donde el canto de las aves se mezcla con la risa de los niños y el color de miles de flores.
Organizado por la Fundación Festival de las Flores, presidida por Milly Pérez, junto a la fundadora Eunice Marmolejos y las directoras Alba Yris Rodríguez y Alba Blair, esta edición 2025 será dedicada al inolvidable profesor Jesús del Carmen Galván, pilar del evento y de la comunidad de Jarabacoa.
Naturaleza, arte y una ciudad invitada especial
Con la participación especial de Santiago de los Caballeros como ciudad invitada, el festival celebra no solo la belleza floral, sino también el intercambio cultural entre provincias. La programación incluye:
- Exposición de flores y plantas
- Muestra de artesanía dominicana
- Degustación gastronómica nacional e internacional
- Venta de productos locales
- Actividades para toda la familia desde las 10:00 a.m. cada día
El parque ecológico, donde convergen dos ríos en un abrazo natural, sirve como escenario perfecto para esta fiesta multisensorial que invita a conectar con lo esencial: la tierra, la tradición y la alegría compartida.
Cartel musical de lujo
El festival contará con conciertos gratuitos y abiertos al público con grandes exponentes del merengue, salsa, balada y música típica:
Itinerario de conciertos:
- Jueves 19 de junio
- Nini Cáfaro – 8:00 p.m.
- Jakelyn Estévez – 8:30 p.m.
- Kinito Méndez – 9:30 p.m.
- Viernes 20 de junio
- Steffany Constanza – 8:30 p.m.
- Sábado 21 de junio
- El Rubio del Acordeón – 9:00 p.m.
- Domingo 22 de junio
- Chiquito Team Band – 5:30 p.m.
Un festival que florece con identidad dominicana
Este evento se ha convertido en un verdadero símbolo nacional, donde convergen naturaleza, identidad y arte. Cada edición atrae a miles de visitantes que buscan reconectar con la belleza natural del país y celebrar en comunidad.
La experiencia es familiar, inclusiva y profundamente dominicana, en un entorno donde cada flor es un canto a la vida y cada nota musical un eco de nuestras raíces.





