Santo Domingo, República Dominicana. – A pocas semanas de la entrada en vigor de la facturación electrónica obligatoria para pequeñas y medianas empresas, el principal desafío ya no es tecnológico, sino operativo. Así lo advierten especialistas de Alegra.com, quienes señalan que muchas organizaciones aún no están preparadas para adaptar sus procesos internos.
De acuerdo con la Dirección General de Impuestos Internos, las empresas tienen como fecha límite el 15 de mayo de 2026 para implementar este sistema, en cumplimiento de la Ley 32-23.
Más que tecnología: un cambio estructural
Aunque el debate público se ha centrado en los requisitos técnicos, expertos aseguran que la verdadera transformación ocurre dentro de las empresas.
“La facturación electrónica no solo implica emitir comprobantes digitales, sino también reorganizar procesos, capacitar equipos y optimizar la gestión financiera”, explicó Carolina Felizzola, gerente de Alegra para República Dominicana.
Este cambio impacta directamente áreas administrativas, contables y financieras, obligando a las empresas a modernizar su forma de operar.
Principales retos para las PYMES
Entre los desafíos más relevantes que enfrentan las empresas dominicanas destacan:
- Adaptación de procesos administrativos tradicionales a entornos digitales
- Capacitación del personal en nuevas herramientas tecnológicas
- Integración de la facturación electrónica con la gestión financiera
- Reorganización de flujos de aprobación y control interno
Además, la normativa exige el uso de firma digital y el almacenamiento de comprobantes electrónicos por un período de hasta 10 años.
Abril: mes clave para la transición
Especialistas recomiendan aprovechar este periodo previo a la fecha límite para implementar el sistema de manera gradual y evitar contratiempos.
Muchas empresas aún se encuentran en una etapa inicial de comprensión del impacto de esta medida, especialmente aquellas que han postergado su adopción.
“La implementación anticipada permite una adaptación más ordenada, reduciendo riesgos y optimizando procesos antes de que sea obligatorio”, destacan desde Alegra.
Una oportunidad para modernizar
Más allá del cumplimiento legal, la facturación electrónica representa una oportunidad estratégica para las PYMES, al permitir mejorar el control financiero, agilizar procesos y fortalecer la eficiencia operativa.
Este cambio marca un paso importante hacia la digitalización empresarial en República Dominicana, en un contexto donde la transformación tecnológica ya no es opcional, sino necesaria.





