Santo Domingo.- El 212 aniversario del nacimiento de Juan Pablo Duarte, fundador de la República Dominicana, nos invita a reflexionar sobre el legado del Patricio y cómo sus ideales aún están lejos de ser alcanzados. A pesar de los avances en la nación, el proyecto de nación que soñó sigue incompleto, especialmente en áreas fundamentales como la educación.
En una emotiva ceremonia en el Altar de la Patria, la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte rindió homenaje a su memoria, depositando una ofrenda floral en su honor. El profesor Menegildo De La Rosa, Secretario General de esta corriente, destacó la importancia de Juan Pablo Duarte como uno de los primeros maestros dominicanos que impartió educación gratuita, enfocándose en la importancia de la educación como pilar fundamental para la construcción de una nación libre y soberana.
De La Rosa recordó que Duarte no solo soñó con un país independiente, sino también con un sistema educativo universal y accesible para todos. Sin embargo, hoy en día, la realidad es muy diferente. Según De La Rosa, los sectores oligárquicos que han dirigido la nación han desvirtuado esos ideales, dejando de lado la educación como un derecho fundamental.
El dirigente magisterial también hizo un llamado urgente a los maestros y educadores a rescatar la vida y obra de Duarte dentro de las aulas, destacando cómo la educación de calidad es cada vez más escasa en un sistema que sigue sufriendo corrupción y desigualdad social. En lugar de ser una herramienta para el progreso, la educación en el país se ha convertido en una mercancía que no beneficia a la mayoría de los estudiantes, quienes a menudo reciben clases en condiciones deplorables.
Hoy, el ejemplo de Juan Pablo Duarte sigue siendo una luz en la oscuridad. Su sueño de una patria libre, soberana y justa está lejos de concretarse, y es momento de retomar sus ideales. La educación sigue siendo la herramienta más poderosa para la transformación de nuestra sociedad.





