Chile.- El rapero chileno Ñandú Datrebil continúa desarrollando su proyecto “Datrebil Fly Shit” con el lanzamiento de su tercer sencillo, “Kandela”, una obra que profundiza en conceptos como el legado, la trascendencia y la permanencia del arte más allá de la vida.
“Kandela”: entre la vida, la muerte y el legado
“Kandela” se construye como una metáfora del fuego espiritual, no desde la destrucción, sino desde la luz simbólica de una vela. El tema explora la idea de la llama como puente entre lo terrenal y lo eterno, planteando una reflexión sobre el deseo humano de permanecer en la memoria colectiva.
El artista describe la canción como una transformación emocional: de una aparente narrativa de ruptura amorosa hacia una meditación más profunda sobre la muerte y la huella que deja el ser humano.
Un proyecto en evolución: Datrebil Fly Shit
Este lanzamiento da continuidad a una trilogía iniciada con “Francotirador” y seguida por “Oro”, donde Ñandú Datrebil ha ido construyendo un universo conceptual basado en la identidad, la resistencia y la autoafirmación.
“Kandela” amplía este recorrido con una carga simbólica más introspectiva, consolidando la propuesta como un trabajo de autor dentro del rap contemporáneo.
Colaboraciones y construcción sonora
El sencillo cuenta con la participación de Marcélico, campeón nacional de poetry slam, y Lengua Streeta en los scratches, aportando capas líricas y rítmicas que enriquecen la narrativa del tema.
La producción musical estuvo a cargo de Ángelo Soliloquio, mientras que la propuesta audiovisual incorpora una estética híbrida entre lo analógico y lo digital, reforzando el concepto de dualidad presente en la obra.
Arte, resistencia y permanencia
Ñandú Datrebil plantea en “Kandela” una idea clara: el arte como huella que trasciende el tiempo. En un contexto de consumo rápido, el tema reivindica la creación como acto de permanencia y memoria.
El resultado es una pieza que no solo se escucha, sino que invita a reflexionar sobre lo que queda cuando todo desaparece.





