Santo Domingo, RD – El movimiento Somos Uno CNJ celebró con gran éxito su evento más esperado del año, “Alta Mar”, en su décima edición, reuniendo a miles de jóvenes de toda la República Dominicana en un encuentro espiritual inolvidable. El evento tuvo lugar el día de ayer en el Mirador del Parque del Este, iniciando a las 2 de la tarde, y ofreció un espacio lleno de adoración, reflexión y comunión con Dios.
Junior Ponciano, líder de Somos Uno, continúa impactando a la juventud dominicana a través de este evento que se ha consolidado como uno de los más importantes de la comunidad cristiana juvenil. Bajo el concepto de “Alta Mar”, esta edición presentó una propuesta temática inspirada en el mar, invitando a los participantes a profundizar en su relación con Dios y renovar su fe, un llamado a navegar hacia nuevas alturas espirituales.
Un homenaje a 10 años de trabajo
En reconocimiento a su incansable labor y dedicación durante estos diez años, Junior Ponciano recibió un homenaje especial por parte del Ministro de la Juventud, Carlos Valdez. El ministro destacó la trascendencia y el impacto de Somos Uno CNJ, que ha tocado la vida de miles de jóvenes cada año, convocándolos para adorar y recibir el mensaje de la palabra de Dios.
Música, adoración y mensajes transformadores
El evento también contó con la participación de destacados artistas cristianos, quienes llenaron el ambiente con música y adoración. Entre los artistas presentes estuvieron Hope Worship, World Worship, Dianette Méndez, Yamilka, Twonix, Jairon High, Genesis Colón, entre otros, quienes ofrecieron momentos de alabanza que unieron a todos en un mismo espíritu.
Además, Alta Mar 2025 recibió la visita de delegaciones internacionales que viajaron desde varios países, lo que demuestra la trascendencia del evento más allá de las fronteras, consolidando a Somos Uno CNJ como un movimiento de alcance global.
El impacto de Somos Uno: Un llamado a la fe
Con un mensaje claro y profundo, Alta Mar 2025 reafirma el compromiso de Somos Uno CNJ de seguir impactando la vida de los jóvenes a través de la fe, el amor y el poder transformador de la palabra de Dios. Este evento se consolida cada vez más como un faro de luz y esperanza para la juventud dominicana, motivándolos a seguir creciendo espiritualmente.





