Un platillo que eleva la papa a otro nivel con técnica, sabor y sofisticación.
La gastronomía es un arte donde los ingredientes más sencillos pueden transformarse en platillos de alta cocina con la técnica adecuada. Un ejemplo perfecto de esto es el Mil Hojas de Papa de Barolo, un platillo que rinde homenaje a la paciencia, el detalle y la pasión por la cocina.
Este exquisito plato se elabora con láminas finísimas de papa, cortadas con precisión milimétrica utilizando una mandolina japonesa. Cada capa se intercala con manteca de pato y una pizca de flor de sal, logrando un balance de sabor único. Luego de un horneado lento a 180°C durante tres horas, el conjunto se prensa y se deja reposar durante la noche, permitiendo que los sabores se fusionen. Al día siguiente, el bloque se corta en porciones y se fríe nuevamente en manteca de pato, lo que da como resultado una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro.
Para complementar esta creación, se sirve sobre una base de jocoque y yogur griego, aportando un contraste de frescura. Además, se incorpora hueva de lumba, un toque de lujo que intensifica el perfil salino del platillo. El detalle final lo da la mantequilla noisette, una mantequilla cocinada hasta obtener un aroma avellanado, que realza los sabores sin opacarlos.
Este platillo, inspirado en la cocina mediterránea, demuestra que la sofisticación no está en la cantidad de ingredientes, sino en la precisión y el respeto por cada uno de ellos. En un bocado, el comensal experimenta lo crujiente, lo cremoso y lo umami en perfecta armonía.
El Mil Hojas de Papa de Barolo es una invitación a descubrir cómo un ingrediente tan común como la papa puede convertirse en una experiencia gastronómica de alto nivel. Un verdadero testimonio de que la sencillez, cuando se ejecuta con maestría, puede ser el mayor de los lujos.
📍 Disponible en Barolo.





