Musicalmente podría definirse como roots reggae con detalles indie, mientras la letra expresa una oración interior que desea convertir la pesadilla que vivimos en un nuevo sueño.
El propio artista de Nueva York, afincado en Irlanda desde 2022, explica: “Escribí esta canción antes de mudarme desde Estados Unidos. Mi esposa estaba embarazada y yo pensaba mucho en el mundo que dejaríamos a nuestros hijos, las guerras perpetuas, la búsqueda del beneficio por encima de cualquier cosa, la indiferencia humana, la obsesión por las pantallas y las redes sociales… Sé que hay millones de cosas maravillosas en el mundo, pero el hecho de traer una nueva vida al mundo me hizo centrarme en lo que necesitamos cambiar. Así que escribí esta canción para externalizar esos pensamientos sobre un cambio colectivo”.
Grabado entre Nueva York, Cork, Buenos Aires y São Paulo y mezclado por Victor Rice, Silent Prayer cuenta con la mayoría de los músicos que grabaron el reciente EP Pulse, publicado en junio de 2024: además de Danny McDonald (DMac Burns) a la voz y guitarra, su mano derecha, el argentino Matías Saldivia, toca los teclados, mientras que la batería y el bajo son a cargo de sus íntimos amigos de Nueva York Rocky Russo y Seth Nicholson, quien también aporta los coros, y el músico y productor Glik (El Natty Combo) se encarga de la percusión. Finalmente, tres de los vientos brasileños favoritos de Victor Rice, Paulo de Viveiro, Marcelo Freitas y Javier Gomes, tocan la trompeta, el saxo y el trombón respectivamente.
Silent Prayer está disponible en las plataformas digitales.





